lunes, 20 de julio de 2020

Inolvidable 30 de diciembre 2018


Desde que tengo memoria, mis cachetes eran mi parte más llamativa, tanto que Yayis en vez de saludarme primero, los saludaba a ellos con un fuerte apretón, cómo diciendo “cuánto los he extrañado”.  
Issa en el piso, Yayis y yo a la derecha de Yayis

A través de los años, me deslumbraba con las diferentes actividades que Yayis realizaba con tanto amor y sutilidad. Unas de esas actividades, y me acuerdo muy bien por que me quedo debiendo mis clases, eran el como hacer los ponqués y chocolates. 

Uno de los recuerdos que tengo más frescos en mi cabeza es de ese Diciembre 2018. Tuve la oportunidad de compartir desde un abrazo, hasta una salida donde pude deleitarme con su carisma y con su risa. Me acuerdo de los bolos, y la seguridad con la que tomaba mi brazo y el de Lina para cuando era su turno de derribar con fuerza los pines de madera. Tuvimos la oportunidad de comer unas deliciosas empanadas y de tomarnos fotos para nunca olvidar esa salida de primos grandes y chiquitos.


También, tuve la oportunidad de compartir un delicioso arroz de Maduro el día treinta y uno, y acompañarla en su risa al ver a la tía Yolanda y al tío Rafa bailar yo no se que canción por que de eso si no me acuerdo. 

Aunque su solicitud de ser una enfermera para cuidar a la Tía Yolanda no la pude realizar... Yayis, no se me ha olvidado y a pesar de las dificultades, como tú misma lo dijiste, lo he estado haciendo a mi tiempo, y está en proceso.
Tu querida prima María de Los Angeles

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